Satori & The Band, música para conectar contigo mismo

Música | 30 octubre, 2018     Por: Impacto21

Satori y su banda del espacio llegarán a nuestra ciudad el próximo 31 de octubre.

 

Djordje Petrovic, mejor conocido en la escena musical como Satori, llegará a la capital mexicana para ofrecer una dosis de baile a través de una presentación en El Plaza Condesa.

La relación del músico con nuestro país no es nada nueva, pues fue a principios de este año que se presentó en el festival Bahidorá, en Las Estacas.

En esta ocasión, el DJ y productor llegará a la Ciudad de México para ofrecer un live act con el apoyo de su banda, conformada por integrantes de distintas regiones del mundo.

Previo a su presentación este 31 de octubre, nos pusimos en contacto con él para que nos platicara sobre cómo es su proceso creativo, de dónde saca la inspiración para crear su música y qué es lo que más le gusta de nuestro país.

 

¿De dónde nace la inspiración para crear música?

Me encanta inspirarme por cosas que realmente no están conectadas directamente con la música. Esa es una de las razones por la cual apenas escucho música electrónica, porque el puente entre mi música es fácil de hacer, es obvio y principalmente terminaría con una pista aburrida y predecible. Me dejo inspirar por cosas como la comida, la pintura, la poesía o las películas, necesito encontrar un puente hacía mi música que no sea realmente obvio.

 

Tu música sirve para aquellos que gustan de la música meditativa, ¿tú practicas algún tipo de meditación?

Sí, practico meditación zen y yoga. Pero pienso que es bueno estar consciente de que la meditación no se termina cuando dejas tu yoga mat. Todo se trata de integrar la meditación en tu vida diaria. Ser más consciente (mindfulness) en lo que haces. Bailar es un gran ejemplo de esto. Es muy hermoso cuando la gente va a bailar a un evento y baila con un estado de mente consciente.

 

¿Qué es lo que más te gusta de México?

Pienso que la gente mexicana es una de las más hermosas que he conocido. Es realmente inspirador. Lo que me encanta es el balance entre el mundo físico y espiritual que el país aún tiene. No se siente como educación, sino más bien como algo muy adentro en el ADN para aproximarse a una vida de esa forma. Me refiero a la conexión que tienen con los animales, las plantas, hierbas o más allá de los planetas como la astrofísica, realmente me abrieron los ojos.

He conocido a gente realmente inspiradora en Oaxaca y Yucatán, con quienes me puse a platicar toda la noche sobre la vida y más. Además de esto, para hacerlo muy sencillo: su gente sonríe mucho, son muy jubilosos, es como si celebraran la vida todos los días. Calientan mi corazón cada vez que los veo.